¿LOS LOBATOS DE FIESTA CON LOS MONOS?

Lobatos Mijangos (1)
Cómo todos sabéis llegamos al campamento para irnos de fiesta con los monos Banderloog. El primer día encontramos una caja dorada llena de cosas, era un platanófono, que servía para nuestra comunicación con los monos. Los primeros días nos pusieron unas normas, cada cual más rara, como cruzar la plaza a la pata coja, antes de beber teníamos que decir “agua para el mono que está hasta el moño”, empezar a comer por el postre, otro día nos tenía que dar de beber otra persona.. hasta que el tercer día nos dijeron que teníamos que dormir en las alturas, comer de la basura y unas cuantas locuras más, las cuales no estuvimos dispuestos a cumplir, y sufrimos las consecuencias. Akela no cumplió desde el principio ninguna de las normas y un día, después de recibir notas con amenazas, fue raptado y atado a las afueras del campamento, por lo que al final construimos, con ayuda de los rutas, unas trampas para intentar cazarles.

Algunos viejos lobos tuvieron comportamientos extraños que luego no recordaban y decidimos hacernos una pulsera que llevaba una piedra tallada del árbol más antiguo de la selva, con la que nos protegeríamos de los poderes de los monos.

Esa noche vimos en el pueblo unos carteles de que se buscaba a un cazador, pero no uno cualquiera, era el cazador furtivo de la selva, Buldeo.

Lobatos Mijangos (2)
El día siguiente fue el día de grupo y al menos ese día los monos nos dejaron en paz, esa noche decidimos salir en busca de Buldeo. Y así fue, a la mañana siguiente, muy temprano salimos de marcha. Por el camino nos encontramos con varias prendas suyas, por lo que sabíamos que andábamos cerca. Pasamos una estupenda tarde en la cascada de Pedrosa de Tobalina y al día siguiente fuimos a las piscinas de Nofuentes.

Una tarde Akela y Wontolla vieron un mono por la zona, estaba aturullado pues había caído en una de las trampas y se había golpeado la cabeza. Resultó no ser peligroso, había venido a ayudarnos y nos dio unas pócimas las cuales hicieron que los Viejos Lobos se convirtieran en monos para darnos pistas, la más importante era que Buldeo era fuerte con los monos y había que deshacerse primero de éstos.

También nos dio unas piedras que bien unidas formaban 4 hechizos para para destruirlos, pero solo utilizamos uno: si a los monos quieres eliminar dos palos debes agitar. Con lo que no volvimos a tener noticias de los monos, solo nos quedaba un asunto: Buldeo.

Una noche conseguimos la carta que le había escrito su madre antes de morir, lo cual era su tesoro más preciado. Pudimos hablar con Buldeo ya que Fernando nos pudo dar su número. Quedamos con él para devolverle la carta, pero en realidad le tendimos una emboscada. Conseguimos atraparle y llevarle a la policía, no volverá a cazar a ningún animal de la selva.
Lobatos Mijangos (3)
Pero… ¿A qué habíamos venido? ¡¡A UNA FIESTA!! Y sí, aunque fuese sin los monos y después de todo un día de preparación, montamos nuestra propia fiesta en la que el rey de los monos, El Rey Loui, nos dejó una nota en la que nos daba las gracias por todo lo que habíamos hecho.

Y después de estos 15 ajetreados días, la Manada Seonee se despide con 9 Promesas más y 10 Lobatos que en octubre comenzarán su etapa Ranger. Hasta entonces ¡Feliz verano!

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