AYUNDANDO A RIKKI-TIKKI-TAVI

Salida Lobatos en Pancorbo (49)
A principio de año, a los Lobatos nos visitó en el cubil un señor llamado José Miguel. Nos contó que era el alcalde de un pueblo en el que se estaban sucediendo unas extrañas muertes y varias personas habían caído enfermas, no nos dio muchos más datos por la repercusión mediática que pudiera llegar a tener el asunto. Sólo contábamos con que, en todos los casos, la persona afectada mostraba dos marcas circulares (como picaduras), la zona de alrededor inflamada e infectada acompañada de fuertes fiebres y dolores. En seguida decidimos ayudar al alcalde y nos pusimos a investigar. Con la ayuda de Kaa, que como todos sabemos, es una serpiente Pitón que estudia veterinaria, conseguimos deducir que las picaduras son de cobra.

Un misterioso contacto nos citó a todos en la Estación de Trenes Rosa de Lima. Casi sin saber para qué, nos plantamos allí, conseguimos nuestros billetes de tren y viajamos hasta Pancorbo. Una vez allí, el misterioso contacto, nos indicó una hora y un lugar.

Hasta la hora del encuentro, estuvimos haciendo varias cosas, entre ellas: recibimos en la manada a cinco lobeznos, fabricamos unas “Minimáximas de Baloo” para que los lobatos las cuelguen en su habitación e hicimos la cena… ¡Vaya pizzas al gusto!

Cuando llegó la hora del encuentro, fuimos en busca del lugar y allí encontramos una bolsa llena de botellitas y tres folios de papel en blanco. Los Viejos Lobos retamos a los Lobatos a que escondieran la bolsa por el pueblo, si nosotros (siendo seis), conseguíamos robársela, significaría que no eran capaces de guardarla ellos solos. Pero efectivamente, los lobatos demostraron que sí lo son. Sigue leyendo