VOLVIMOS CON UNA GRAN FORTUNA

Campamento de Verano Ranger (1)Ya se ha acabado el campa de verano y tras unos días de descanso, la Tropa Impeesa se dispone a contaros su intrépida aventura por el Lejano Oeste. Como todos sabéis éramos intrépidos buscadores de oro. Una de las formas que teníamos de conseguir oro era trabajando, por ello nos dedicamos a cavar el pozo de los desperdicios, el de las duchas, el PH, la zona de Ranger y mil cosas más. El problema que teníamos era donde guardar nuestros salarios, por lo que hicimos que la zona Ranger fuera el banco más seguro del Oeste. Otras formas que teníamos de conseguir dinero era buscando tesoros escondidos por toda la ciudad de Sayeles of Angels, vendiendo manualidades hechas por nosotros, resolviendo asesinatos y organizando timbas y apuestas para las ramas mayores. Como buenos trabajadores nos reuníamos de vez en cuando con nuestros patrones para negociar los salarios y solucionar los pequeños problemas que surgían entre los trabajadores. Con tanto trabajo, nos despistamos bajando le seguridad de nuestro banco y el domingo nos asaltaron. Fue un gran susto, pero al final conseguimos recuperar todo el dinero y reforzamos la seguridad del mismo.

Para relajarnos después de duros días trabajando, organizamos un torneo de tiro en el que había diversas modalidades.

Campamento de Verano RangerLlegó el día de Ranger, dónde éramos dueños y señores del campamento porque el resto de ramas habían salido de marcha. En nuestra búsqueda de oro llevamos a cabo el asalto a diferentes trenes que pasaban por la zona cargados de inmensas cantidades de oro. Para celebrar nuestro nuevo botín, tuvimos una comida y una cena al más puro estilo del Oeste, ¡con costillas y mazorcas de maíz!

Ese mismo día por la noche interceptamos un telegrama que hablaba del Dorado, de un tal Rockefeller y del túnel de la Engaña. Como nos sonaba que eso estaba relacionado con un gran tesoro, esa misma noche decidimos que al día siguiente saldríamos en busca de ese lugar para ver qué podíamos encontrar.

Campamento de Verano Ranger (5)A la mañana siguiente salimos temprano. Pasamos por Puentedey y por Quintanilla de Valdeporres, no pudimos llegar al túnel porque estaba muy lejos, por lo que hicimos noche en el pórtico de la Iglesia de Villamartín de Sotoscueva ya que el tiempo no nos acompañaba.

El segundo día de marcha llegamos hasta Ojo Guareña y vimos la ermita de San Bernabé. Por la tarde llegamos a nuestro destino, al túnel de la Engaña. En él creíamos que iba a estar el Dorado, pero solo encontramos un cofre que no pudimos abrir hasta la vuelta al campamento. Aunque nuestro objetivo era conseguir oro, ante todo somos unos Rangers modelo y muy implicados con el medio ambiente por lo que decidimos limpiar una zona recreativa que estaba llena de basura. Ese día dormimos cerca del túnel.

Campamento de Verano Ranger (4)El tercer día de la marcha fuimos a las piscinas a darnos un merecido baño tras nuestra dura búsqueda del Dorado. A la vuelta al campamento tuvimos una pequeña aventura al tener que atravesar una señora ciénaga que nos encontramos por el camino. Cuando llegamos al campamento adecentamos nuestras tiendas y zona, porque al día siguiente venían nuestras familias y todo tenía que estar perfecto.

Campamento de Verano Ranger (2)Tras un día lleno de emociones al encontrarnos con nuestras familias, llegó la hora de abrir el dichoso cofre que encontramos en el túnel. En él había cuatro cartas con cuatro mapas. Cada mapa tenía un punto diferente señalado, por lo que decidimos dividirnos en cuatro grupos para ir a explorar todas las zonas a ver si estaba allí el Dorado. Al llegar a los diferentes sitios no encontramos más oro, pero al leer la carta aprendimos que el oro o el dinero no lo son todo en esta vida, que no nos dan la felicidad. Tras meditarlo entre todos, decidimos que podíamos ayudar a que otra gente fuera feliz, y por lo tanto al día siguiente fuimos al pueblo de San Martín de las Ollas y nos dedicamos a limpiar el pilón y a pintar la valla del juego de bolos.
Campamento de Verano Ranger (3)Con tantas aventuras vividas y sin darnos cuenta el campamento iba llegando a su fin. Entre todos dimos nuestra opinión de cómo había sido el campamento y como nos habíamos visto a nosotros mismos en él. Tras el trabajo, llegaron las celebraciones. Once de nuestros Rangers obtuvieron su compromiso. ¡Enhorabuena!

Después de celebrar con todo el Grupo el final de campamento, llegó la hora de las despedidas. Once de nuestro Rangers abandonan la Tropa para pasar a Pioneros y comenzar una nueva etapa. Pero también hay bienvenidas, porque once lobatos dejan la manada Seonee para comenzar una nueva aventura con la Tropa Impeesa. Tanto a los que se van, como a los que llegan y a los que se quedan les deseamos que les vaya de maravilla.

Después de un trimestre de duro trabajo, nos vemos de Lejano Oeste con un buen sabor de boca. Hasta dentro de unos meses y ¡qué paséis un buen verano!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *