Ya estamos todos en casa y recuperados del cansancio acumulado de estos quince días, para los pipis algunos mas. Y echando un vistazo atrás, te das cuenta de cómo el tiempo puede pasar tan rápido, hace cuatro días estabas montando en un autobús con una gran mezcla de ilusión y nervios, y ahora que has vuelto a robarle al tiempo todas esas horas de sueño que te debía, si te preguntasen si volvías a repetir otro campamento ahora, sin duda todos nos apuntaríamos de nuevo al carro, pero no, es una pena, tan solo es una experiencia que puedes vivir una vez al año. Y ahí se quedara guardada en la retina como otros tantos campamentos que hemos vivido.
Ahí se quedan todas esas construcciones en las que inviertiste los primeros días, y que luces tan orgulloso delante de tus padres cuando vienen a visitarte. Ahora te das cuenta de cómo de los cuatro pinos que existían en un recóndito lugar de Burgos, hemos podido levantar en tan pocos días un bello lugar que tendrás fotografiado en la memoria. Continue reading



